Para fijar ideas, vamos a construir un sencillo (y rentable) Sistema de Trading utilizando la plataforma Visual Chart (VC). Seguiremos los puntos desarrollados en la sección “De la idea al código del Sistema”.
1. Elegimos el Futuro del IBEX-35 por la familiaridad que tenemos con él. Como ejercicio para el lector, proponemos replicar los siguientes pasos aplicándolos a otros futuros. De esta forma, si encontramos que este mismo Sistema de Trading funciona en otros futuros, podremos diversificar el riesgo no invirtiendo todo el capital en un único Sistema sobre un único Futuro.
2. Como nos gusta que un Sistema de Trading tenga muchas operaciones, elegiremos operar en barras de 5’. Para ello, dentro del gráfico de VC con el Futuro del IBEX-35, elegiremos dentro de las propiedades, en “Tipo de compresión”, “Minutos”; y en “compresión”, el valor 5.
3. Como sabemos, los mercados están locos y que la gente compra y vende por impulsos emocionales, creando tendencias alcistas y bajistas. Vamos pues a usar un indicador que nos muestre cuándo hay tendencia en los mercados. De entre los varios que nos propone el propio VC, elegiremos el ADX, creado por J. W. Wilder y que aparece en su libro “New Concepts in Technical Trading Systems”, introduciendo otros famosos indicadores como el RSI. Un ADX por encima de 20 nos indicará que hay tendencia en el IBEX-35 (independientemente de si es alcista o bajista). Si está por debajo de 20, estará en lateral o se moverá de forma errática.
4. Llega el momento de definir unas reglas precisas para que el Sistema no tengo dudas a la hora de entrar y salir del mercado. En nuestro caso, lo que queremos es buscar una condición de entrada y salida para entrar corto o largo intentando capturar las tendencias de los mercados en cuanto aparezcan. ¿Cómo? Por ejemplo, si cuando el IBEX-35 está en lateral (es decir, con un ADX por debajo del nivel 20) definimos un umbral superior (que llamaremos UpperBand) y un umbral inferior (LowerBand) basado en el máximo y mínimos de N barras atrás (BandBars), de tal manera que cuando se rompa al alza o a la baja dicho umbral, el Sistema entra en mercado comprando o vendiendo 1 Futuro del IBEX-35 (presuponemos que romper ese umbral será el desencadenante que iniciará una tendencia al alza o a la baja, metiendo posteriormente el ADX en la zona superior a 20, donde hay tendencia y ya estaremos entonces dentro de mercado).
Pasamos a implementar la estrategia en VisualBasic para VisualChart, que quedará así:

Nos fijaremos en la tercera parte del código, donde se definen las condiciones para entrar corto o largo que hemos descrito en el punto 4 (además de automáticamente salir de corto pasando a largo y viceversa). Este Sistema está siempre dentro de mercado, por lo que sufriremos pérdidas cuando no haya tendencia en los mercados, y nos beneficiaremos automáticamente cuando aparezca una tendencia (que siempre acaba por aparecer). Nos fijaremos en que efectivamente el Sistema hace lo que esperábamos. Observamos cómo durante un periodo en el que el ADX está por debajo de 20, en cuanto el precio supera el máximo de N barras atrás (alrededor de las 14:25 del 19 de Enero de 2010), el sistema pasa de estar corto a ponerse largo (por estar el ADX por debajo de 20 y superar el máximo de 40 barras atrás), según le hemos programado:

• Optimizaremos ahora el Sistema a lo largo de varios años, para que se pueda adaptar tanto a periodos tendenciales donde intentará ganar mucho dinero, como a periodos laterales donde intentaremos que pierda lo menos posible. Elegiremos por ejemplo optimizar desde el año 2002 al 2005, ambos inclusive (4 años en total), para que el Sistema se enfrente tanto a periodos violentos y tendenciales (2002), como de calma y poca tendencia (2005). La elección de los parámetros vendrá dada pues por un equilibrio entre los periodos laterales de pérdida y los tendenciales de ganancias. Podrían ser otros, pero para este ejemplo, nosotros hemos elegido un periodo de 40 barras para construir el ADX. De la misma forma hemos elegido para los máximos y los mínimos umbral a partir de los cuales entraremos el valor de 40 barras atrás (40 x 5 = 3 horas y 20 minutos, casi la duración de la película Avatar). El valor de ADX por debajo del cual no consideramos que haya tendencia, lo dejamos en el nivel original que propuso Wilder, 20.
• Resultados: Si comparamos la rentabilidad que nos hubiera dado el Sistema con estar invertidos en el IBEX (comprados siempre de 1 Futuro de IBEX-35), en los pasados años desde el 2006 (periodo ya fuera de la optimización, es decir de mercado real), tendremos los siguientes resultados que nada tienen que envidiar a los mejores Hedge Funds y dejan a la altura del betún a la gran mayoría de los Fondos de Inversión. Obsérvese que si bien los resultados del Sistema son similares para años alcistas a los del IBEX (2006, 2007 y 20099), el Sistema revela su auténtico valor para el inversor durante los periodos malos, donde continúa generando rentabilidad (especialmente en 2008 y durante lo que llevamos de 2010, hasta el 7 de Mayo).

Como curiosidad, podemos ver cómo se ha comportado el Sistema durante la terrible primera semana de mayo de 2010, cuando los especuladores atacaron especialmente a nuestro IBEX-35 debido a nuestros problemas crediticios. Mientras que el IBEX ha caído 1403 puntos (una pérdida de -14.030 Euros por contrato), el Sistema ha generado durante esa semana una rentabilidad de 994 puntos, o 9.940 Euros de beneficio neto (descontadas comisiones y slippage) por contrato:

Si nos fijamos en la estadística, vemos que su fiabilidad no es muy buena, del 36%. Pero esto es algo común a todos los sistemas tendenciales. Aciertan poco, pero cuando aciertan, ganan mucho más de lo que pierden cuando no aciertan (condición indispensable para conseguir un Valor Esperado positivo).
En concreto, cuando el Sistema acierta la tendencia, gana de media 2.26 veces lo que pierde cuando no acierta.
Desde enero de 2006, el Sistema realiza 1587 operaciones, lo que nos da aproximadamente una frecuencia de 30 operaciones al mes. Esta frecuencia es suficiente como para desechar la posibilidad de que los rentables resultados del Sistema, una vez puesto en marcha fuera de los años en los que se optimizó, sean fruto del azar o una casualidad estadística.